Reflexión Evangelio 9 de noviembre | Dedicación de la Basílica de san Juan de Letrán – Fiesta

SOMOS MORADA DE DIOS EN EL ESPÍRITU
Reflexión Evangelio 9 de noviembre

Dedicación de la Basílica de san Juan de Letrán – Fiesta
Reflexión Evangelio lunes 9 de noviembre de 2020
Trigésima segunda semana / Tiempo Ordinario
Año Par

Introducción

Jesucristo es, pues, la piedra fundamental del nuevo templo de Dios (cf. Ef 2, 20). (…) El nuevo templo, cuerpo de Cristo (cf. Jn 2, 21), espiritual, invisible, está construido por todos y cada uno de los bautizados sobre la viva “piedra angular” (Ef 2, 20), Cristo, en la medida en que a El se adhieren y en El “crecen” hasta “la plenitud de Cristo” (Ibid., 2. 13). En este templo y por él, “morada de Dios en el Espíritu” (Ibid., 2, 21 b), El es glorificado, en virtud del “sacerdocio santo”, que ofrece “sacrificios espirituales” (1 P 2, 5), y su Reino se establece en el mundo.

Una parroquia es, en efecto, una comunidad de hombres que, por el bautismo, están personal y socialmente conectados al sacerdocio de Cristo: a la dedicación plena que Cristo hizo de sí mismo al culto y alabanza de Dios, Creador y Padre. Vosotros sois una parroquia ante todo, gracias al hecho de que Cristo está aquí: en medio de vosotros, con vosotros, en vosotros. Vosotros sois parroquia porque estáis unidos a Cristo, de modo especial gracias al memorial de su único Sacrificio ofrecido en el propio Cuerpo y Sangre en la cruz; que se hace presente y se renueva en la Iglesia como el sacrificio sacramental del pan y del vino. Este sacrificio eucarístico traza el constante ritmo de la vida de la Iglesia, también de vuestra parroquia. ¡Centrad vuestras actividades parroquiales en la Sagrada Eucaristía, en el encuentro personal con Cristo, perenne huésped nuestro! Deseo, en especial, recordaros la necesidad de que participéis en la santa misa los domingos y días festivos.

Papel privilegiado de la parroquia es mantener y hacer visible esta unidad. Ella ha de ser acogedora para todos, colaborando a la “unidad de todo el género humano”. Nadie ha de sentirse extraño entre vosotros. Reflejad en todas las manifestaciones de la vida parroquial que, como porción de la Iglesia, sois instrumento de unión con Dios y de unidad entre los hombres. No hay más que una Iglesia de Jesucristo, la cual es como un gran árbol en el que estamos injertados. Se trata de una unidad profunda, vital, que es don de Dios. No es solamente ni sobre todo unidad exterior; es un misterio y un don. (Homilía de San Juan Pablo II, Madrid, 3 de noviembre de 1982)


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 2 Cro 7,16
R/. Aleluya, aleluya.

He elegido y santificado este lugar, dice el Señor, para que siempre habite ahí mi nombre. R/.

EVANGELIO

San Juan 2, 13-22
Jesús hablaba del templo de su cuerpo.

Lectura del santo Evangelio según san Juan

Cuando se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre».

En ese momento, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora.

Después intervinieron los judíos para preguntarle: «¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?». Jesús les respondió: «Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré». Replicaron los judíos: «Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?». Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho. 
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión al Evangelio del lunes 9 de noviembre.

Fray Nelson Medina, O.P.
Unidos en oración por el Papa
FIESTA DE LA DEDICACIÓN DE LA BASILICA DE SAN JUAN DE LETRÁN
Oremos con amor fundado en Cristo por el Papa Francisco pidiéndole a Dios que su magisterio y su ministerio lleven siempre el sello del Evangelio.
Para la reflexión personal

Cuando un huésped ilustre se queda en una casa, sería una gran descortesía no atenderlo bien, o hacer caso omiso de él. ¿Somos siempre conscientes de que Jesús es nuestro Huésped aquí en la tierra, de que necesita de nuestras atenciones?

Oración

Oh, Dios, que preparas una morada eterna a tu majestad con piedras vivas y elegidas, multiplica en tu Iglesia el espíritu de gracia que le has dado, de modo que tu pueblo fiel crezca siempre para la edificación de la Jerusalén del cielo. Te pedimos por el Santo Padre Francisco, tu Vicario en la tierra; fortalécelo con tu Espíritu; llénalo de tu amor y tu misericordia; cuida de su salud, para que pueda llevar el mensaje de misericordia a tu pueblo como tú lo deseas. Virgen Santísima, cuida al Papa Francisco, tu hijo predilecto. Amén.

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