La Anunciación del Señor | Reflexión Evangelio 25 de marzo -Solemnidad

IMITAR EL SÍ DE MARÍA
La Anunciación del Señor

La Anunciación del Señor – Solemnidad
Jueves 25 de marzo de 2021
Tiempo de Cuaresma

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Cfr. Jn 1, 14)
R/. Honor y gloria a ti, Señor, Jesús.

Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros y hemos visto su gloria. R/.

EVANGELIO

Lucas 1, 26-38
Concebirás y darás a luz un hijo.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María. Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: »Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.

El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir ya dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin».

María le dijo entonces al ángel: «¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios.

Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios». María contestó: «Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho». Y el ángel se retiró de su presencia. 
R/. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión

La Anunciación, narrada al inicio del evangelio de san Lucas, es un acontecimiento humilde, oculto —nadie lo vio, nadie lo conoció, salvo María—, pero al mismo tiempo decisivo para la historia de la humanidad. Cuando la Virgen dijo su «sí» al anuncio del ángel, Jesús fue concebido y con él comenzó la nueva era de la historia, que se sellaría después en la Pascua como «nueva y eterna alianza».

(…) La obediencia del Hijo se refleja en la obediencia de la Madre, y así, gracias al encuentro de estos dos «sí», Dios pudo asumir un rostro de hombre. Por eso la Anunciación es también una fiesta cristológica, porque celebra un misterio central de Cristo: su Encarnación.

La respuesta de María al ángel se prolonga en la Iglesia, llamada a manifestar a Cristo en la historia, ofreciendo su disponibilidad para que Dios pueda seguir visitando a la humanidad con su misericordia. De este modo, el «sí» de Jesús y de María se renueva en el «sí» de los santos, especialmente de los mártires, que son asesinados a causa del Evangelio.

San Oscar Romero

Lo subrayo recordando que ayer, 24 de marzo, aniversario del asesinato de monseñor Óscar Romero, arzobispo de San Salvador, se celebró la Jornada de oración y ayuno por los misioneros mártires:  obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos asesinados en el cumplimiento de su misión de evangelización y promoción humana.

[…] En este tiempo cuaresmal contemplamos con mayor frecuencia a la Virgen, que en el Calvario sella el «sí» pronunciado en Nazaret. Unida a Jesús, el Testigo del amor del Padre, María vivió el martirio del alma. Invoquemos con confianza su intercesión, para que la Iglesia, fiel a su misión, dé al mundo entero testimonio valiente del amor de Dios. (Papa Emérito Benedicto XVI. Ángelus, 25 de marzo de 2007.)

El don de la virginidad.

Fray Nelson Medina, O.P.
El don de la virginidad.
SOLEMNIDAD DE LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR
Pidamos al Señor que podamos valorar mucho más nuestros cuerpos y el don de la virginidad en la Iglesia y en la sociedad.
Para la reflexión personal

El anuncio de Dios, su ángel, entra en mi vida, ante mí y me habla. ¿Estoy preparado para recibirlo, para dejarle espacio, para escucharlo con atención? Me dice: “Has encontrado gracia a mis ojos”. ¿Agrado yo a Dios? ¿Él me encuentra amable?.

Oración

Salve santa María, humilde sierva del Señor, gloriosa madre de Cristo. Enséñanos a ser dóciles a la voz del Espíritu Santo; a vivir en la escucha de la Palabra, atentos a sus llamados en lo secreto del corazón, vigilando sus manifestaciones en los acontecimientos de la historia. Amén

Lectura Espiritual
Hablar con Dios
Recuerda seguir nuestro curso de Apologética I
El Culto. Tema #8

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