Reflexión Evangelio 16 de Octubre | San Juan Pablo II, papa – Memoria

CRISTO ENCIENDE EL FUEGO DEL AMOR
Reflexión Evangelio 22 de octubre

Reflexión Evangelio sábado 22 de octubre de 2020
San Juan Pablo II, papa – Memoria
Vigésima novena semana / Tiempo Ordinario
Año Par

Introducción

La Iglesia tiene la misión de testimoniar el amor de Cristo hacia los hombres, amor dispuesto al sacrificio. La caridad no es simplemente manifestación de solidaridad humana: es participación en el mismo amor divino.
El fuego significa la intensidad y la fuerza del amor de caridad. Jesús pide a sus seguidores que se les reconozca por esta forma de amor. La Iglesia sabe que bajo esta forma el amor se convierte en testimonio de Cristo. La Iglesia es capaz de dar este testimonio porque, al recibir la vida de Cristo, recibe su amor.

Es Cristo quien ha encendido el fuego del amor en los corazones (cf. Lc 12, 49) y sigue encendiéndolo siempre y por doquier. La Iglesia es responsable de la difusión de este fuego en el universo. Todo auténtico testimonio de Cristo implica la caridad; requiere el deseo de evitar toda herida al amor. Así, también a toda la Iglesia se la debe reconocer por medio de la caridad.

La caridad encendida por Cristo en el mundo es amor sin límites, universal. La Iglesia testimonia este amor que supera toda división entre personas, categorías sociales, pueblos y naciones. Reacciona contra los particularismos nacionales que desearían limitar la caridad a las fronteras de un pueblo. Con su amor, abierto a todos, la Iglesia muestra que el hombre está llamado por Cristo no sólo a evitar toda hostilidad en el seno de su propio pueblo, sino también a estimar y a amar a los miembros de las demás naciones, e incluso a los pueblos mismos.(San Juan Pablo II, papa. Audiencia general, 3 de Junio de 1992.)

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Flp 3, 8-9
R/. Aleluya, aleluya.

Todo lo considero una pérdida y lo tengo por basura, para ganar a Cristo y vivir unido a él. R/.

EVANGELIO

San Lucas 12, 49-53
No he venido a traer la paz, sino la división.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
«He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y cómo me angustio mientras llega!

¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra?
De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra». 
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Fray Nelson Medina, O.P.
Orden, paz y prudencia verdaderos
No confundas orden con desorden institucionalizado,
paz con la simple tranquilidad y prudencia con cobardía.
Para la reflexión personal
  • ¿Cómo son de ardientes la fe y el amor de ustedes?
  • ¿Puede nuestra fe aguantar contradicción y ridículo, sin que nos dejemos reducir al silencio vergonzoso? 
Oración

Señor Jesús, enciende a tu Iglesia con la llama de un profundo interés por llevar tu Buena Noticia de salvación a todos. Enciende de nuevo tu fuego en los corazones de aquellos cuya fe se ha vuelto tibia y enfriado, o de los que se han perdido por malos caminos, o han perdido el camino de vuelta hacia ti. Amén.

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